Una noche en la selva
En Una noche en la selva, recrea la voz del poeta y mecenas surrealista Edward James durante su estancia en Xilitla, San Luis Potosí. Desde la soledad de su casa, James dialoga con un interlocutor incierto —quizá un fantasma, un espía o una proyección de sí mismo— mientras recuerda su amor por la bailarina Tilly Losch, su amistad con Dalí, Leonora Carrington, Peggy Guggenheim, René Magritte, André Bretón, y la construcción de su monumental jardín surrealista. A través de estos monólogos, el narrador explora la frontera entre locura y lucidez, realidad y delirio, arte y ruina.