La construcción del régimen mexiquense y su democracia limitada, 1996-2018
Entre 1996 y 2018 se configuró en el Estado de México un régimen político donde la apertura electoral no derivó en una democracia plena. Aunque a nivel nacional las reformas impulsaron la alternancia y debilitaron el presidencialismo, en el ámbito mexiquense persistieron prácticas que limitaron ese proceso. Los indicadores del IDD-Mex muestran un desarrollo democrático inestable, condicionado por la acción de élites locales, la fragilidad institucional y una cultura cívica restringida. A ello se suman corrupción, desigualdad territorial y baja eficiencia gubernamental, factores que obstaculizan la consolidación democrática. Más allá de las reglas formales, las dinámicas locales de poder explican la permanencia de un esquema donde la competencia electoral convive con mecanismos que acotan su alcance.