Carta a mis hermanas más jóvenes 3
La trama que nos contiene y sus problemas
¿Cómo sostener los vínculos políticos entre nosotrxs cuando el conflicto amenaza con desgarrar lo construido juntas? En esta tercerca carta, Raquel Gutiérrez Aguilar se adentra en el terreno más espinoso de la amistad política: los desacuerdos, las rupturas y los silencios que quedan inscritos en el cuerpo cuando se agotan lazos que alguna vez fueron fuente de fuerza compartida.
Con la lucidez de quien ha transitado veinticinco años de trabajo principalmente con y entre mujeres, Raquel nos ofrece un mapa tentativo para orientarse en la confusión: repensar la envidia como señal de injusticia, desmontar la herencia del amor romántico que nos empuja hacia fantasías de fusión y aprender a distinguir entre el desacuerdo fértil y el desconocimiento destructivo. Esta carta nos invita a no olvidar los momentos de potencia colectiva, incluso, sobre todo, cuando todo parece disolverse.