Pantalones de mi
María Josefa Martínez
Encierro, pólvora y rebeldía. Mientras las ratas devoran las migajas de su calabozo, María Josefa Martínez Navarrete conversa con un puro de Orizaba, desgranando su memoria entre el humo y la desesperación. Viuda del insurgente Miguel Montiel, tomó el mando de su guerrilla, vistió pantalones para batallar en la sierra y sedujo con vestidos para espiar al enemigo. Pero su mayor crimen no fue liderar a doce hombres, ni exigir tributo a los realistas, ni siquiera matar: fue atreverse a desafiar las normas de su época siendo madre, mujer y combatiente.
Lo que vamos a encontrar en esta obra —y en general en la serie Veracruzanas Ilustres— es una narración con tintes de realismo mágico y fantasía para explorar la vida y obra de la veracruzana ilustre a la que estamos presentando. No se trata de una biografía, sino de una prosa narrativa construida a partir de documentos e información de la vida y obra de estas excelentes mujeres que la mayoría viven en el olvido, a pesar de la importancia de sus obras y de lo ilustres que llegaron a ser en su época.
En Pantalones en mí, la cuarta entrega de la serie, Mónica Magaña Jattar nos sumerge en la guerra de Independencia desde la mirada de una mujer a quien la historia oficial apenas menciona. Entre el eco de los fusiles, el olor del tabaco y el peso de un vientre que crece en cautiverio, esta novela rescata del silencio a una insurgente que supo que la libertad también se cose con hilo, se dispara con pólvora y se defiende con la espada. Porque, al final, la pregunta no es qué hace una mujer cuando le matan a su hombre, sino qué hace una madre cuando sabe que su hijo nacerá en la esclavitud.