Snak’obal ch’ulelal (muk’ta cholbil lo’il) / Los disfraces de la muerte
Jacinto Ik’alnabil prepara la ofrenda de muertos para honrar a su padre y se traslada al pueblo de Jobel a comprar carne; ahí es apresado e injustamente inculpado de homicidio y condenado al fusilamiento. En su mente, Jacinto va a sus recuerdos de la lucha armada contra el gobierno que permite que los exploten en las fincas, del inicio del levantamiento que lo lleva a ser portavoz de su pueblo y de la muerte de camaradas que pelearon valientemente en aras de la dignidad humana y la libertad.