El pulso de la palabra
Tengo el privilegio de develar algunos trazos de vida del maestro y ejemplar profesional de la medicina y de la bioética, don Bernardo Tanur Tatz, y acompañar sus palabras, las cuales trascenderán tiempo y distancias en esta obra. Resaltaré su probado compromiso para el bienestar de la sociedad y el enriquecimiento de la cultura nacional a través de la más noble de las tareas: el cuidado, la restauración de la salud y el horizonte infinito de este saber con un trazo de ética médica. Colaborar en esta publicación que dejará permanencia escrita de su compromiso y lealtad a su profesión podría verse como un acto breve, pero sin duda imperecedero. Transmitir en acotadas líneas el valor de su persona y su obra convoca a numerosas reflexiones de experiencias pasadas y presentes, que trasciendan lo efímero de un mensaje celebratorio a un mensaje para las nuevas generaciones ávidas de liderazgo.