Silencios comprometidos
El nombre de este poemario, Silencios comprometidos, viene a consecuencia del sentido general del libro; estos poemas, si bien no los hay donde se duele el alma por rompimiento o ausencia, si los hay donde se duelen las relaciones amorosas: la lejanía o el desprecio, o bien en absoluto silencio, cuando el convenir se encuentra lejos de llegar. Los protagonistas simplemente aceptan el silente despojo del amor sin ser capaces de persuadir a la esperanza.
El autor comparte estas instancias como parte esencial de la experiencia humana.