Verdades inmortales
Melocotones y miel
Un dios que cambia de forma, un melocotón que concede la inmortalidad, y una mujer a la que se le dota de eternidad.
Inglaterra, 1184. Anna está acostumbrada al hambre y las penurias. Desde los diecisiete años, cuando una enfermedad de piel confundida con la lepra la forzó a apartarse de la sociedad, ha pasado más de una década luchando por sobrevivir sola y en el exilio. Entonces, un único acto de bondad hacia un bello desconocido y el sabor de un melocotón divino cambian la vida de Anna para siempre.