El hombre del pie reversible
La historia de Dick Stenbakken
Hay momentos que te enseñan a confiar en Dios. Cuando era un niño adoptado, Dick Stenbakken se sentó solo en un coche frente a una taberna, preguntándose si sus padres iban a salir en algún momento. Ese sería uno de los muchos momentos de su vida que lo harían confiar en su Padre celestial. Años más tarde, como capellán del ejército, esa confianza se pondría a prueba en una serie de encuentros intensos, incluido el de tener una pistola apuntándole directamente, por parte de un soldado estadounidense.
Hay momentos que te hacen reír a carcajadas. Ya sea que les hiciera bromas a sus amigos desprevenidos, que presumiera que podía girar el pie 180 grados o que llegara a un destino de luna de miel que no era exactamente lo que esperaba, Dick descubrió que la vida es mejor cuando está llena de risas y sorpresas.
Hay momentos que demuestran que Dios tiene algo mejor para ti de lo que jamás imaginaste. A medida que ascendía de rango y de funciones en el ejército, Dick recibió llamadas telefónicas y tuvo encuentros inesperados que cambiaron su vida. En sus relaciones personales y en su trabajo a nivel del Pentágono, aprendió que si quieres marcar la diferencia en este mundo, puedes hacerlo.