Visiones fenomenológicas sobre la voluntad, la libertad y el mal
La fenomenología de Husserl ha considerado la voluntad según su base preintencional, su estructura intencional, la guía de un imperativo categórico, su papel en la praxis individual y en la comunidad particularmente la comunidad del amor, y la relación con cuestiones últimas vinculadas con el sentido anímico-volitivo del mundo. El análisis muestra una convergencia de los ideales de la teleología con la voluntad divina que motiva la acción de la intersubjetividad trascendental. Aspectos de la teleología husserliana son confrontados con otros puntos de vista fenomenológicos que despliegan un paso atrás respecto de la voluntad en términos de su vínculo con la metafísica de la subjetividad (Heidegger), la anterioridad de una espontaneidad enseñante (Merleau-Ponty), la obediencia a una obligación incondicional (Levinas), la motivación en la profundidad de la Vida (Henry), y el retardo de la respuesta frente a la interpelación divina (Marion). Además, se destacan puntos de vista de la fenomenología de la voluntad elaborada por Ricoeur en lo que concierne a la estructura y fragilidad de la voluntad, su dimensión ética y política, y los problemas del bien y el mal.
La conclusión examina la concepción husserliana en relación con la búsqueda de un nivel más fundamental. Se muestra cómo, en el examen de una estructura interior de la historia, Husserl y Heidegger exhiben ciertas convergencias, y cómo la fenomenología francesa permite la incorporación de temas religiosos que refuerzan la realización de los fines ideales de la teleología ética. Se destaca la significación que adquiere una opción fundamental entre el bien y el mal, que Husserl plantea como parte esencial de la persona humana. Esta visión del mal es analizada en relación con la explicación agustiniana, el punto de vista pelagiano y, especialmente, la interpretación kantiana, retomada por Ricoeur, según la cual la propensión al mal tiene un origen inescrutable. Frente a estas posiciones, se sostiene que la opción fundamental pone de relieve la evidencia de nuestra libertad cuando enfrentamos una elección entre las múltiples posibilidades del horizonte práctico.