México Negro
"¿Quién financió la Revolución mexicana? ¿De dónde salieron las armas y municiones para que nos matáramos otra vez entre los mexicanos, si México carecía, y carece, de una poderosa industria militar y a lo largo del movimiento armado no contábamos con las divisas ni con los metales para importarlas?" Tal parece que, como sentenció el poeta: "El niño Dios te escrituró un establo y los veneros del petróleo, el diablo", pues de pronto en el territorio de una nación mayoritariamente pobre aparecieron inmensas chapopoteras en las que el petróleo afloraba, exhibiendo una riqueza insospechada, y las grandes potencias conspiraron para apropiársela. Por las páginas transitan hombres de negocios disfrazados de diplomáticos, espías, diputados corruptos, clérigos de diversa jerarquía, abogados y notarios mexicanos vendidos a las compañías petroleras extranjeras, extorsionadores de la peor ralea, guardias blancas y toda una caterva de personajes que, durante más de medio siglo, saquearon impunemente el subsuelo mexicano.