¿En qué parte del cuerpo dolerá menos la muerte?
¿En qué parte del cuerpo dolerá menos la muerte? Es un poemario que rompe los mandatos culturales de la masculinidad; ahí la casa, la abuela, la madre, la cocina, la enfermedad cobran sentido desde la otredad. Existe un quebrantamiento ante la imagen del padre “La casa paterna tiene que seguir de pie bajo el llanto de un recién nacido”, porque el deber ser en la poética de Ángel Domínguez cobra una dimensión disruptiva y nace un hombre que sí se duele, que siente una soledad inmensa aún cuando otras voces se atraviesan con su voz. Un libro que llena el espíritu de esperanza, donde los días y las noches transcurren bajo la mirada de aquellos a los que se nos ha pedido invocar en caso de peligro, pero donde la razón cascabelea ante tanta podredumbre de aquello que se ama. Hortensia no llega, los pasos de aquellos que acompañaron se borran como las desmemorias de eso que no se quiere ya ser y la enfermedad se embute insondable. Tal vez sean solo versos, o acaso es aquello que todo ser humano clama, pero se niega a admitir, porque la muerte de vez en vez a todos llama y muchas veces, por nuestra propia mano.