Puercoespín
“Si pudiera creer en el futuro, / mi literatura fuera distinta”, escribe Francisco Trejo en Puercoespín. Y yo no puedo más que imaginarme a Francisco escribiendo esto, de pie, frente a un cielo vasto y claro, sin nada más alrededor que su sinceridad y su desencanto. Porque es sabido que la sinceridad es hermana menor del desencanto. Y allá donde vaya una, le sigue lo otro. Por eso Francisco sabe que un poema sirve de poco, y si sirve, solo sirve para ese poco. El poeta sabe todo esto sin el menor asomo de duda. Y, sin embargo, escribe. Y lo hace bien, más que bien. Y no solo eso, Francisco nos alcanza, a dos manos, en este poemario, eso poco que, de a poco, hace mucho y lo cual, limpio y brillante, y sobre todo cargado de un profundo erotismo, nos hace creer, a diferencia del autor, en un posible futuro.
Fabricio Gutiérrez