Repercusiones económicas en la participación laboral e ingreso de las desigualdades de género en el uso del tiempo y de la violencia sexual
Dos de los retos más importantes que enfrentan las mujeres para su desarrollo económico y personal son las brechas de género en el uso del Tiempo de Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDCNR) y la persistente violencia de género. Por un lado, las mujeres en la entidad trabajan dentro y fuera del hogar aproximadamente 28 horas a la semana más que los hombres y, por el otro, el Estado de México ocupa el primer lugar en prevalencia de violencia hacia las mujeres; cabe mencionar que destaca la violencia sexual (60.7%), principalmente en los ámbitos comunitarios (54.1%), escolares (20.5%) y laborales (17.3%) (Inegi, 2019 y 2022).
En los estudios de las brechas salariales de género se ha documentado que la escolaridad, la experiencia, el estado civil, el número de hijos, el sector de ocupación, entre otros, son determinantes del salario; asimismo, pese a que la violencia sexual ocurre en todos los ámbitos, lidiar con el acoso y hostigamiento sexual en el trabajo puede tener repercusiones económicas directas en las trabajadoras debido al estrés, enfermedades gastrointestinales y cansancio, lo cual deriva en ausentismos y renuncias al trabajo.