No todo es urgente
Nos guste o no, el trabajo es fundamental en nuestras vidas. La mayoría nos definimos por él; nos da un propósito, nos permite mantener nuestra vida, nuestro hogar, nuestro sustento, nuestras aficiones y, a menudo, nos sitúa entre personas afines que comparten y aprecian nuestras habilidades y logros. No es de extrañar que lo consideremos tan importante. Pero el lado oscuro es que se entromete en nuestras vidas y, sin darnos cuenta, se apodera de nuestros pensamientos, nuestras prioridades e incluso nuestros mecanismos de afrontamiento. Especialmente en los últimos años, la separación entre el trabajo y el hogar es más difusa que nunca, y nos cuesta mantener límites saludables, recuperarnos y recobrar nuestra atención y energía, dedicar la debida atención a nuestros seres queridos y nutrir otros aspectos esenciales de nuestro ser. En este libro, Guy Winch explica cómo nuestra dependencia del trabajo refuerza estas tendencias inconscientes y revela el daño que causan a nuestra vida profesional y personal, así como a nuestra salud emocional.