2030 Última llamada
La historia se sitúa en un futuro distópico, en el año 2030, donde el mundo sufre una sequía de años que ha agotado el agua dulce, reemplazando al petróleo como la principal fuente de conflicto global.
La escasez y la contaminación han convertido el agua en un recurso por el que la gente muere de sed y hambre. El control de este recurso vital ha caído en manos de figuras poderosas y corruptas.