MéxicoMéxico
Detalle
ISBN 978-970-96972-9-2

La tentación más común

Autor:Puente Gómez, Salvador Sergio
Editorial:Saavedra Cuevas Jimena
Materia:Filosofía y teoría de la religión
Clasificación:Filosofía popular: el sentido de la vida / encontrar el sentido a la vida
Público objetivo:General
Publicado:2026-03-11
Número de edición:1
Número de páginas:63
Tamaño:13.5x21cm.
Precio:$150
Encuadernación:Tapa blanda o rústica
Soporte:Impreso
Idioma:Español

Reseña

Esta vida siguiendo a Jesús ha sido todo menos una línea recta y ascendente, en realidad ha sido una montaña rusa con aciertos y errores. Por muchos años me sentía bien con Dios por que no había fallado pero luego, al fallar, venían temporadas de vergüenza y buscaba compensar a Dios por mis malas decisiones, como si tuviera que alegrar al Dios que se había decepcionado de mi. En mi mente la gracia de Dios estaba disponible en mis rachas de perfección y ausente en mis temporadas oscuras. La realidad es que no importa qué seas: estudiante, empresario, ama de casa, pastor o sacerdote, todos fallamos. Necesitamos entender que, como humanos, transitamos por temporadas que nunca quisiéramos pasar y que soberanamente Dios permite en nuestras vidas, parte de un plan mucho más grande que el que jamás pudiéramos imaginar. Cada acierto y cada error Dios lo toma entre sus manos y forma algo nuevo y mejor.

El Salmo 23 nos revela de una forma tan extraordinaria esta verdad:

“El mismo pastor que nos deja descansar en pastos y nos guía a arroyos tranquilos, es el mismo que está a nuestro lado en los valles más oscuros y secos en nuestras vidas.”

Billy Graham dijo alguna vez esto: “La vista en la montaña siempre es hermosa, pero es en los valles en donde verdaderamente se pueden ver los frutos”. El problema de no entender esto es que asociamos los valles con un plan maligno y los montes con la fidelidad de Dios, pero piénsalo así: cuando Jesús fue bautizado y salió de las aguas, una voz audible del Cielo lo afirmó como un hijo amado, de quien su Padre estaba orgulloso. Acto seguido de este versículo, Jesús es llevado por el Espíritu Santo al desierto para ser tentado. ¿Será que el Padre perdió la razón? ¡Por supuesto que no! Muchas veces la evidencia de la mano de Dios sobre nosotros se ve como una temporada complicada y llena de retos en aparente soledad. Podemos estar de acuerdo en que existen varias formas de llegar a los valles o desiertos en nuestras vidas, algunas veces es porque Dios nos impulsa a una temporada de formación para madurar nuestro carácter y, en otras, simplemente nosotros mismos tomamos una mala decisión, ignoramos la voz del pastor y, cuando menos acordamos, estamos en un lugar oscuro.

Dicho lo anterior, en realidad no importa cómo hayamos llegado a este solitario y oscuro desierto, la verdad es que Dios sigue presente justo allí en medio de nuestro error y no solo está presente, Él siempre se mantiene con una gran expectativa de que volvamos a Él. Esto es real: Dios nunca abandona a un hijo, puedes confiar en que Él ha estado y sigue estando sin importar lo bueno o malo de tu temporada. Quiero dejarte un último Salmo que ha sido una latente verdad en mis peores días:

Salmos 139:11-13 “Podría pedirle a la oscuridad que me oculta y a la luz que me rodea, que se convierta en noche; pero ni siquiera en la oscuridad puedo esconderme de ti. Para ti, la noche es tan brillante como el día. La oscuridad y la luz son lo mismo para ti”.

Sé que podrías sentirte perdido, pero ante los ojos de Dios no existe la oscuridad, Sus ojos pueden verte y Sus brazos están abiertos en este momento para ti. ¡Acércate! Vuelve a creer y sigue adelante, que tu Padre te ama y este no es el final.

Estoy seguro que este libro escrito por mi amigo Sergio va a inspirarte de una forma sorprendente, he podido conocer de cerca su vida y sobre todo su relación con Dios. Si la lista de los héroes de la fe se pudiera ampliar, sin duda yo pondría su nombre allí. Su vida e historia lo pondrían como una persona que no debería volver a creer, sin embargo hoy conozco a este hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, generoso, alegre y sobre todo lleno del amor de Dios.

Contáctenos:

Puebla No. 143, Col. Roma, Delegación Cuauhtémoc, C. P. 06700, México, D. F / Tel. 36011000 - Ext: 69326