Mi amiga Anne Frank
Hannah Pick-Goslar recordaba bien el diario con la cubierta roja y un elegante broche de metal que Anne Frank recibió cuando cumplió 13 años en 1942. Ambas habían sido amigas desde pequeñas y como Anne, Hannah Pick-Goslar, judía alemana, había huido a los Países Bajos con su familia cuando Hitler llegó al poder. Poco a poco, las niñas habían tejido un vínculo que soportaría las vicisitudes de la adolescencia y el horror de la separación, cuando la familia Frank tuvo que esconderse para evitar la deportación y Hannah pasó dos años sin tener noticias del destino de su amiga. Hannah se encontraría con Anne por última vez en Bergen-Belsen, el campo de concentración nazi donde ambas estuvieron encarceladas, y donde Anne y su hermana Margot murieron poco antes de la liberación en abril de 1945. Hannah fue una de las últimas personas en hablar con Anne, y hasta el día de su muerte el 28 de octubre de 2022, a los 93 años, mantuvo vivo el recuerdo de su amiga y de los 1,5 millones de niños judíos que perecieron bajo el nazismo. A través de sus memorias increíbles y llenas de esperanza, fortaleza y resistencia, Hannah comparte una descripción íntima y cariñosa de su amistad con la joven Anne, quien terminaría conquistando los corazones de millones de personas de todo el mundo.