Estado paranoico
Criminología contraepistémica y política criminal en la era del antiderecho
El libro surge a partir de las reflexiones desarrolladas en dos espacios académicos impartidos en el Instituto Nacional de Ciencias Penales, donde se discutieron críticamente diversas categorías relacionadas con la política criminal contemporánea. La obra no constituye una simple recopilación de clases, sino una elaboración conceptual autónoma que profundiza dichas discusiones desde una perspectiva crítica e interdisciplinaria.
El planteamiento central sostiene que la criminología no debe entenderse como una ciencia destinada únicamente a explicar las causas del delito, sino como un campo atravesado por relaciones de poder, discursos institucionales y regímenes de verdad que legitiman el ejercicio del poder punitivo. Desde esta perspectiva se propone la noción de criminología contraepistémica, entendida como una posición metodológica crítica que cuestiona las condiciones de producción del saber penal y los mecanismos que naturalizan el castigo.
El texto parte de la idea de que el sistema penal contemporáneo opera en un contexto de crisis del fundamento simbólico de la ley, lo que provoca que el castigo funcione como un mecanismo de sustitución que intenta restaurar artificialmente la autoridad del poder. En este marco, el delito se concibe no como un fenómeno natural, sino como una construcción político-discursiva que permite canalizar temores colectivos y justificar prácticas de control social.
Asimismo, el libro introduce el concepto de antiderecho, que describe una forma de juridicidad en la que la ley continúa funcionando formalmente, pero ha perdido su fundamento simbólico, convirtiéndose en un mecanismo ritual que articula violencia, excepción y normalidad. Este fenómeno se vincula con dinámicas contemporáneas como el populismo punitivo, la espectacularización del castigo y la gestión política del miedo.
Finalmente, la obra propone repensar el derecho desde una perspectiva que reconozca sus límites estructurales y abandone la pretensión de ofrecer soluciones absolutas al conflicto social. Más que proponer un nuevo modelo penal, el libro busca abrir un espacio crítico que permita cuestionar las certezas del discurso punitivo y reflexionar sobre la fragilidad del derecho, del Estado y de la justicia en la actualidad.