Lo hice como sentí
Para ti, aunque nunca lo leas
Este libro es una pausa, un lugar donde quedarse cuando no se sabe cómo seguir. No nació para explicar lo que pasó ni para ordenar el dolor, sino para acompañarlo. Aquí viven las palabras que no se dijeron, el cansancio que se quedó en el cuerpo y las preguntas que aún no tienen respuesta.
No hay promesas ni finales cerrados. Hay verdad. La que duele, la que incomoda y la que, a veces, también salva. Porque no todo necesita ser entendido para ser sentido, y no todo lo que se rompe deja de importar.
Este libro no pretende curar. Pretende estar.