Rubí, una divina ilusión
Rubí, una Divina Ilusión, es una novela romántica, una historia de amor entre dos jóvenes, que, de manera casual, un tanto accidentada y podría decirse que hasta graciosa llegan a conocerse. Arturo Caballero Guillén, personaje de la novela, se enamora al instante de Rubí Herrera Cienfuegos, una joven hermosa como pocas de la ciudad porteña donde radica ella. A partir de ese momento casual, Arturo Caballero Guillén la asedia incansablemente y Rubí Herrera Cienfuegos, aunque se resiste a dicho asedio amoroso, reconoce que, hay algo que le atrae de ese joven impetuoso que de manera irremediable no se lo saca de su mente.
En una tarde de otoño, teniendo de marco, el majestuoso río Pantepec, una puesta de sol y a la imponente naturaleza del lugar, la joven Rubí, acepta como novio al joven Arturo. Un apasionado beso sella el compromiso amoroso de los dos jóvenes enamorados.
El destino travieso, ese mismo destino que los hizo conocerse, les juega una mala pasada y a escasos dos días de noviazgo, Rubí, contra su voluntad termina su relación.
Arturo hace hasta lo imposible por reconquistarla, sus esfuerzos son inútiles, la madre de Rubí se interpone.
Ante su impotencia por recuperar a su amada Rubí, Arturo le promete que la esperará toda una vida si es necesario.
Cuarenta y seis años después, Arturo Caballero Guillen y Rubí Herrera Cienfuegos se vuelven a encontrar. Ella divorciada y él con la promesa que le hizo, continua soltero, esperándola.
En el ínter de ese encuentro se dan una serie de acontecimientos, que le dan vida a la historia.
Rubí, una Divina Ilusión, es una muestra que el Romanticismo persiste afortunadamente en nuestros días, aún contra todo lo que pudiese oponerse… siempre el amor, el sentimiento más puro en el ser humano, prevalecerá.