Venus brillaba en el cielo
Darío es un joven que vive en una residencia junto con otros seis jóvenes con los que genera un sentido de comunidad fuerte: Sarah, Elise, María José, Rolf, Chepino y Alejandro. En particular Elise y Sarah son la pareja con la que descubre sus sensaciones, sus emociones y sus ganas de vivir. Todos ellos instauran una rutina en la que tienen un lugar en la familia que han creado. El ejercicio los une y las rodadas en bicicleta son su manera de estar más cerca. En algún momento la familia de amigos comienza a separarse y Darío se queda sin residencia, sin amigos, sin su familia elegida.
En un rencuentro, Sarah, quien padece depresión, se va sin dejar rastro. Desconcertados la buscan sin éxito; Darío es el único que continúa el rastreo, el reporte de desaparición, la colocación de avisos con su fotografía y la angustia de no encontrarla. Un sobre de Sarah para él, le da las pistas para buscarla, él y Elise recorren las carreteras de México, pero no logran dar con ella. Después de un episodio de confrontación con la muerte, Darío se da permiso de continuar con su vida.