De la vida de las plantas y de los hombres
Pasarán los días y los meses; llegarán vientos fríos y el girasol morirá. Pero antes habrá producido hijos; encerrados en la semilla los embriones resistirán las nieves y vientos del gélido invierno para germinar en la primavera. Tras la muerte, la resurrección: el mundo es siempre joven. Y pasarán los siglos y los milenios. Cambiará el clima y los girasoles no podrán vivir en este lugar. Ya no habrá girasoles, pero existirán otras plantas descendientes de ellos que habrán transformado sus estructuras para subsistir. La vida sigue adelante porque es un sistema abierto, autorregulado y evolutivo. Así, más allá de un texto de biología vegetal o de divulgación científica, éste es un magnífico relato sobre cómo viven las plantas y las enseñanzas que podemos extraer de su vital y cautivador proceso orgánico.