Los Angeles
La existencia de los ángeles custodios es una verdad
de fe continuamente profesada por la Iglesia, que
forma parte desde siempre del tesoro de piedad y de
doctrina del pueblo cristiano. La Iglesia los venera,
los ama y son «motivo de dulzura y de ternura» (Juan
XXIII, 9-VIII-1961).
Es de fe, además, que muchos ángeles,
abusando de su libertad cayeron en pecado y se
hicieron malos, quedando así perpetuamente constituidos
enemigos de Dios y condenados a pena eterna.
Estos ángeles malos son también conocidos como
demonios.
Este escrito contiene las enseñanzas de la
Sagrada Escritura, de la Tradición y del Magisterio
Eclesiástico acerca de ángeles y demonios.