La espiral del peregrino
LA ESPIRAL DEL PEREGRINO es un libro de poemas que sorprende por lo profundo de su exploración simbólica y emocional. Su naturaleza alegórica sostiene un discurso que articula memoria, herencia y género. La sensibilidad que América Femat Viveros muestra hacia la estancia vital, las fracturas y las resiliencias de una condición femenina (la memoria y el linaje) la conducen mediante la palabra al viaje interior hacia un “único hogar”. Sin perder claror ni luminosidad, su tono es introspectivo, a veces litúrgico, y profundamente reflexivo: “El agua de este origen siempre ha de enunciar nuestros rostros: / Sí, es un lenguaje hondo que no nos pone a salvo. / ¿Para qué ha de existir el lenguaje como salvavidas? / ¿No es para nombrar la cosas inútiles y esenciales?”. En esta espiral existe una tensión, palpable en los poemas, entre el acercamiento al dolor y la búsqueda de la libertad legítima. Quien lea este libro conocerá (o reconocerá) la capacidad de la autora para evocar imágenes que respiran con una mezcla de fragilidad y fuerza indómita, esa paradoja del deseo y la realización que es uno de los ejes de la voz poética de América. Además, el tono confesional y resiliente —que confronta en varios versos la violencia simbólica y real contra el cuerpo de la mujer— se cubre de un velo de símbolos recurrentes como el agua, el fuego, la caída y la resistencia, lo que nos sugiere una lucha interna y externa frente a estructuras sociales y culturales históricamente determinadas, “normalizadas” e interiorizadas: “El tigre irrumpe, ladrón de la noche, / señor del agua. / Irrumpe / frontera de mi pesadilla. / De un zarpazo derrama el nido”.