Ecoturismo: el caso del Corredor de la Montaña en el estado de Hidalgo
El turismo constituye una de las actividades fundamentales dentro del sector terciario de la economía en el mundo, millones de personas buscan cada año realizar esta actividad como parte de la recreación y el ocio.
Si bien el turismo es una importante fuente de ingresos, en muchas ocasiones genera problemas sociales, tales como la destrucción del medio ambiente, además de que en muchos casos modifica negativamente las formas de vida de los habitantes de los lugares en que se desarrolla la actividad.
Por tanto, dentro de la variedad de actividades turísticas, cada día es más popular la búsqueda de desarrollos ecoturísticos, que tienen la característica de ofrecer servicios para el turista al mismo tiempo de buscar la preservación del medio ambiente.
El estado de Hidalgo en México ofrece una gran diversidad de climas en sus distintas regiones, así como tipos de arquitectura de diferentes períodos, sitios arqueológicos y una variada actividad cultural destacando su gastronomía, bailes y música regionales.
El gobierno estatal ha buscado incidir en el desarrollo del turismo dentro del estado, a partir de la política de conformar Corredores Turísticos, acordes a las características de los lugares, como en el caso particular el Corredor de la Montaña, que agrupa una región con clima templado con bosques de pino y encino.
Este texto es resultado de un estudio sobre el denominado Corredor de la Montaña, en el estado de Hidalgo, que incluye la evaluación de la vocación ecoturística de cinco municipios: Real del Monte, Huasca de Ocampo, Atotonilco el Grande, Mineral del Chico y Omitlán de Juárez, se hace una reseña de la problemática encontrada en cada uno de los municipios, para así poder plantear las recomendaciones pertinentes para mejorar la situación económica y la mejora de las actividades ecoturísticas en el Corredor de la Montaña, ponderando el beneficio social y la protección del medio ambiente.