Crítica a la poesía como razón instrumental
La organización de las palabras hecha sentimiento, o el arte de la poesía, constituye uno de los momentos estelares del hombre. Desde Virgilio hasta Borges, la poesía ha sido el refugio de almas inquietas, consuelo en la soledad y pasión por encontrar paz en las tribulaciones. Ahora bien, ¿en qué medida la poesía ha permitido o ha creado las condiciones para cuestionar la realidad? En este sentido, ¿la poesía debe ayudar a la emancipación del hombre o, bien, la poesía no se involucra en la vida política? La cultura en el siglo xxi no debe ser más un instrumento para mantener el statu quo, sino una brújula que permita la evolución social. Las condiciones instrumentales de la sociedad de consumo nos gritan al oído que la cultura, y con ello la poesía, no se contamine más con el aliento pestilente de la industria cultural. Necesitamos una poesía que ayude a denunciar la miseria del hombre y desarticular el entramado poético y sus fines utilitaristas.