Los poemas del peatón
Antología Poética
La poesia, escribió Sabines en 1962 en un texto poco conocido, «es el testimonie de las horas del hombre sobre la tierra, Canción o lamento, gemido o protesta, llanto o balbuceo, la poesía siempre debe plasmar la opacidad del hombre. Gloriosamerite». Sabines habla de lo que generalmente le sucede a un hombre todos los días en su vida o en su mera supervivencia: caminar por las calles, bonitas o feas, de su ciudad, observar a gente de todo tipo en parques públicos, ir al bar o taberna a tomar una botella de ron comer en los restaurantes de siempre con amigos, buscar y amar a una mujer conmoverse con el nacimiento de los hijos, enojarse con las enfermedades que llegan, afrontar con incomprensión y horror la muerte de sus seres queridos, descubrir en los acontecimientos cotidianos el odio, la malicia o la ternura de personas que también son el odio, la malicia o la ternura de sí mismo, o soportar la vida sucia centrado solo en la pierna que le duele, en la hora de ir a trabajar, en la acidez, en el dinero gastado, en la hora de acostarse, en resumen, dejarse deslumbrar por la llama en dias de fuego o recoger con los dedos las cenizas de días inútiles. En Sabines, el esplendor vital y la visión de la destrucción de las cosas y de las personas se llevan al extremo. Marco Antonio Campos