La Madrastra II
Si ya leíste la primera historia, recuerda esto: no fue el final.
Solo fue el comienzo de algo más profundo, más oscuro.
Porque mientras una historia parecía cerrarse, otras seguían ocurriendo en silencio.
Tras la desaparición y la muerte de Miroslava, Josefina fue confinada a un espacio blanco y silencioso, un lugar donde la mente se observa con desconfianza y el pasado se mantiene a raya. Allí, los recuerdos no sanan: se reorganizan, se distorsionan, esperan.
En La Madrastra II, la belleza deja de ser un don y se transforma en amenaza. Un álbum crece en la oscuridad, reuniendo rostros que se repiten como un eco obsesivo, cada uno peligrosamente cercano a Josefina.