La comezón del armadillo
Todos los días, al señor armadillo le pica el caparazón. Por lo regular consigue rascarse y así alivia su molestia. Hoy, sin embargo, por más que lo intenta no hay remedio que funciono, así que decide pedir ayuda. La doctora y la enfermera lo revisan y pronto dan con la causa de su escozor. La cura, aunque sencilla, le caerá al armadillo, literalmente, como un balde de agua fría.