Ningún lugar está lejos
Ningún lugar está lejos presenta objetos que otros cubanos se llevaron cuando se fueron de Cuba y que, vistos en conjunto, ofrecen un mapa de nuestro desarraigo. Más que en la intimidad, la fotografía de Evelyn Sosa se interesa en el tránsito. De lo general a lo particular, de lo íntimo a lo público, de la pérdida al recuerdo, de la presencia a la despedida, de Cuba al exilio, de hombre a mujer. La forma en que Evelyn Sosa practica la fotografía es liminal. Ella primero intuye y después conceptualiza. Los objetos, la forma en que han sido retratados y lo que representan, pedazos de vida traídos para no olvidar o para regresar. La artista ha fotografiado a personas que han sido forzadas al exilio y a los que no se les permite regresar a Cuba; a personas que no regresan por miedo; y a otras que tienen que regresar por el motivo que sea, y regresan con terror. Cada personaje recogido en este libro padece el exilio de manera diferente: para algunos es una condición terminal y para otros ha sido la libertad.