Sólo pasaba a saludar
En este primer libro de cuentos, Nicolás Pérez Arce Novaro se interna en el territorio del enigma: una aparición cuando un esposo se va; otra, continua, encadenada, cuando otro esposo llega, una persecución hacia el aeropuerto, una decisión salvaje durante una tarde apacible en el parque. Todas, insinuaciones del secreto íntimo de la narrativa, ese engrane que nos conecta desde el alma. En estos espacios, el autor consigue que el drama de los días “normales” nos cimbre con el descubrimiento último.
Sin embargo, a la manera de Raymond Carver, estos cuentos no terminan por cerrarse, bajo el entendido de que la vida es un continuo deambular que, a pesar de la muerte y sus sucesos, no tiene un punto final.