El siglo de las luces
Podemos identificar prendas y accesorios procedentes del Viejo Mundo que hoy forman parte esencial de la indumentaria mestiza y de los mal llamados “trajes regionales”. Como resultado del comercio entre el Viejo y el Nuevo Mundo, los europeos empezaron a utilizar la grana cochinilla para teñir sus telas, mientras que la mujer indígena aprendía a utilizar la aguja de metal para realizar los más exquisitos bordados. En ambos casos, los textiles se enriquecieron, se fueron haciendo más y más mestizos hasta perder su “nacionalidad”.