Un amor más lejos que las estrellas
Para amar a alguien hay que hacerlo con la misma intensidad con la que las estrellas brillan en el cielo. Y sí, quizá da miedo decirlo de esa forma. Porque estamos acostumbrados a recibir primero, aun cuando a veces nos estamos derritiendo de amor por dentro; pero si hay algo que le hace falta a este mundo es eso: amor y ganas de demostrarlo por sobre todas las cosas. Quizá si eso pasara, existirían menos divorcios, menos infidelidades, menos mentira, menos guerra.
Lamentablemente, muchas veces, cuando nos damos cuenta de ello ya es demasiado tarde, y entonces ese amor que quisimos preservar para toda la vida ya está más lejos que las estrellas en el cielo; aún cuando tal sentimiento siga brillando con la misma intensidad.
Si estás esperando leer la típica historia de amor en la que un chico se enamora perdidamente de una chica a primera vista y sobrepasan obstáculos para vivir juntos y felices para siempre, déjame decirte que estás frente al libro equivocado.
Siendo sincero, no estoy seguro de que esta historia tenga un final feliz, ni siquiera estoy segura de que sea una historia de amor; es más, ni siquiera tengo una maldita idea de cómo va a terminar, pero como dije: al final todo pasa por algo.