Ópera de papel
Desde sus primeros experimentos en fotografía y pintura hasta sus series más recientes, Gertrudis Rivalta mantiene un diálogo tanto con el pasado como con el presente, insistiendo en la relevancia de la conciencia histórica para la reflexión contemporánea y el pensamiento sobre el futuro. Su obra encarna una forma de traducción cultural que conecta preocupaciones locales, diaspóricas y transnacionales, al mismo tiempo que permanece profundamente atenta a las realidades vividas de la raza, el género y la identidad en Cuba. Cada obra funciona como un nodo dentro de una constelación más amplia de ideas, historias y formas: un espacio donde convergen los diferentes componentes de su identidad. Rivalta excava el pasado con tal obsesión que proyecta un viaje hacia el futuro para evaluar cómo podría percibirse la historia cubana a lo largo del tiempo. Ninguna historia queda absuelta; los escenarios en sus dioramas son sumamente diversos. En algunos dibujos de las óperas de papel se percibe, si no una distopía total, al menos un cuestionamiento radical del dominio del ser humano sobre la naturaleza. A veces el escenario consiste en un incendio donde las ideologías terminan consumidas; otras, se erigen árboles cuyas hojas se confunden con palabras como "racismo", mientras las páginas de revistas parecen intentar incidir en la naturaleza, aunque finalmente es esta la que se adueña de la escena.