Cuidar la democracia
Un desafío para el siglo XXI
En su profunda reflexión sobre la democracia, Adela Cortina nos invita a mirar más allá del sistema político para entenderla como una forma de vida ética, basada en la razón, el diálogo y la responsabilidad compartida. Desde una ética cosmopolita que une el arraigo a la comunidad con la solidaridad universal, plantea que el mayor reto democrático no es político, sino moral: formar ciudadanos críticos, libres y comprometidos con el bien común. Con claridad y lucidez, distingue entre justifica y felicidad, recordando que la democracia no promete salvación ni líderes providenciales, sino las condiciones justas para que cada quien construya su propio proyecto de vida.