El puente de los delitos
Venecia, 1729. Al amanecer de un tórrido día de verano el cuerpo sin vida de un hombre aparece en el Ponte delle Guglie. Presenta dos agujeros sangrientos en la garganta y una nota en el pecho, sujeta con un estilete, con una sola palabra: Canaletto. Al enterarse de la noticia, las autoridades convocan de inmediato a Giovanni Antonio Canal, quien una vez más se ve involucrado, en contra de su voluntad, en una investigación criminal. El primer detalle macabro que llama su atención son las heridas en el cuello de la víctima: demasiado irregulares para ser causadas por un arma blanca, sugieren más bien una mordedura de animal. Pero ¿qué animal podría dejar tales marcas? Mientras Canaletto intenta esclarecer el misterio, tiene lugar un terrible incendio en el que pierde la vida alguien muy cercano al pintor. Un delito que parece llevar la firma inconfundible de alguien a quien Canaletto conoce bien. Alguien que parece haber regresado del pasado para derramar más sangre en la ciudad. Antes de que el terror se extienda por la laguna y la situación ponga en peligro la credibilidad del Dogo y la estabilidad de la Serenísima, Canaletto debe llevar ante la justicia a un peligroso asesino. A medida que se acerca a la verdad, una antigua y aterradora leyenda de Europa del Este arroja una luz siniestra sobre sus investigaciones.