Por amor a la camiseta (1933-1950)
El futbol mexicano creció en una pugna permanente entre sus virtudes dentro de la cancha y sus debilidades fuera de ella; luchando contra sí mismo, como lo hicieron la Liga Mayor y la Federación Nacional de Futbol, hasta finalmente fundirse en un solo organismo. Creció sin discernir entre lo bueno y lo malo del profesionalismo, hasta que la realidad se impuso y los jugadores pudieron cobrar por el generoso espectáculo que ofrecían. Creció independiente, como la Asociación Mexicana de Árbitros de Futbol, que garantizaba la limpieza en la dirección de los partidos, pero a la cual presionaron los federativos, obsesionados con su manipulación, hasta hacerla desaparecer. Como tuvieron que desaparecer, acosados por un regionalismo que no les perdonaba el éxito, el España y el Asturias, auténticos pilares en el nacimiento de nuestro futbol.