Vaim hotel
A bordo de su barca Eline, Jatgeir llega a Bjørgvin desde Vaim, la pequeña ciudad donde vive. Necesita comprar hilo y aguja para coser un botón, pero en las tiendas le piden un precio exorbitante. Indignado, decide volver a casa con las manos vacías, pero para pasar la noche, fondea su barca en una isla, junto a la aldea de pescadores adonde se fue a vivir Eline, su gran amor de juventud, cuando se marchó de Vaim. En plena noche, una voz femenina lo despierta: es Eline, que ha dejado a su marido Frank y quiere regresar a Vaim con él, a bordo de esa barca que lleva su nombre. Saliendo de la isla, se cruzan con el barco pesquero de Frank y ella se esconde, mientras le pide a Jatgeir que continúe adelante, rumbo a su hogar. Alguien llama, tiempo después, a la puerta de Elias, un viejo amigo de Jatgeir. Es extraño que lo visiten, piensa, porque desde que su amigo regresó a Vaim con Eline rara vez se ven, y además de él, no hay otras personas en su vida. Fuera, sin embargo, no parece haber nadie, pero tras varios golpes más en la puerta, abre nuevamente y allí está Jatgeir que lo saluda y en seguida se marcha. Elias se dirige entonces hacia el almacén general y, en el camino, no da crédito cuando unos hombres le dicen que su amigo ha muerto y que Eline encontró su cuerpo flotando en el mar. Cuando Eline, recién llegada a Bjørgvin desde Vaim, entra con su maleta en un bar y se fija en Olaf, es ella quien pasa a tener el control de la vida de este pescador, al que renombra Frank. Eline y Frank se casan y viven juntos hasta que ella, de la misma forma que apareció, lo deja para regresar a Vaim con Jatgeir. Pero cuando él muere, Eline vuelve a llamar a la puerta de Frank, esta vez para pedirle que la siga Vaim a bordo de la barca de Jatgeir y ocupe el lugar del otro hombre hasta que ella también muere y pide ser enterrada lo más cerca posible de su viejo amor.