Odiar a las mujeres
Andrea Dworkin analiza en este libro —el primero que publicó— cómo el odio hacia la mujer está firmemente arraigado en nuestra cultura y, por tanto, en sus diferentes manifestaciones, ya sea en los relatos y roles construidos desde la literatura (de los cuentos de hadas a la novela erótica), en prácticas sociales centenarias como el vendado de pies en China, en sucesos históricos como la caza de brujas o en asuntos que cobran gran relevancia hoy en día: la pornografía, la androginia o la intersexualidad. A través de todos esos ejemplos, la autora desvela una violencia normalizada contra la mujer por parte del hombre, en forma de opresión y sometimiento, incrustada y operando en «las psiques y las culturas», fruto de un patriarcado sistemático al que aún debe enfrentarse el feminismo.