El arte de aprovechar nuestras faltas
El arte de aprovechar nuestras faltas
Para mí es una gran satisfacción ver que se publica en un pequeño
libro la sexta edición de El arte de aprovechar nuestras faltas. De
esta manera tendrá una mayor difusión y podrá hacer en mayor
número de almas el bien que hasta ahora, gracias a Dios, ya ha
hecho.
Estos alentadores consejos del Doctor de la piedad no sólo se dirigen
a los que ya son piadosos o a los que quieren serlo, sino que
también los pecadores se conmueven oyendo a San Francisco de
Sales referir las invenciones de la misericordia divina para hacerles
más fácil la conversión; el amor lleno de compasión con que persigue
a los pródigos; la acogida paternal que les espera a su regreso; los
favores con que premia su arrepentimiento. Hasta los corazones más
duros se ablandan ante la esperanza de volver a ocupar su puesto
en el hogar del Padre de familia.
Alguien ha dicho que quienquiera que, después de una falta, medita
algunas líneas de esta obra encuentran en ellas, con la ayuda del
Salvador, la gracia para levantarse de nuevo. Además, El arte de
aprovechar nuestras faltas ayuda a detestarlas y a evitarlas.
Admirando la bondad divina que las perdona con tanta generosidad,
que las repara con tanta liberalidad, se siente nacer un afecto más
íntimo hacia un Dios tan bueno, se experimenta un dolor más amoroso
por haberle contristado, y se comprenden bien aquellas palabras que,
a nuestro juicio, son el mejor elogio de este libro: «inspira la
resolución de no pecar más».
En esta edición no hemos querido abreviar el texto de las precedentes.
Por el contrario, hemos añadido algunas citas y lo hemos dividido en
capítulos y números, para hacer más fácil la lectura.