Gorubín
Gorubín es un esquilín aventurero que, ansioso de experimentar cosas nuevas, se atrevió a romper con la rutina de todos los días. Soñaba con lograr grandes hazañas y se lanzó al camino sin escuchar a los demás que le advertían de los peligros. Cuando llegó al final de su camino, se encontró con el pasado. Recordó a su abuelo y el espíritu de su tatarabuelo se hizo presente en aquella aventura. Consciente de su historia, imploró a su dios y comenzó la práctica que heredaría a todos sus descendientes: caminó cuarenta días y cuarenta noches sin parar, hasta que el gran espejo humeante le concedió el don de avisar al mundo de Koliman cuándo llegarían las lluvias en el reino.