Ya no me dan miedo las arañas ni las telarañas
En esta dramaturgia, el personaje de Nita, la niña actante de la obra, junto con su compañero de escuela, Franco, compartirán instantes radicales que marcarán su devenir en la vida. Huellas mnémicas que en el niño favorablemente estimulado gestarán un porvenir exitoso, no así en la niña, quien pareciera no poder salir de un nefasto patrón reiterado hasta el hartazgo.