Cancionero. En esta ciudad. León Chávez Teixeiro y Álvaro Guzmán Gómora
Para aquellxs compañerxs de agujero que quieren acabar de tirar esto que se está derrumbando
“Somos un chingo” dice León Chávez Teixeiro y tiene razón. Es imposible pensar a León sin sus compas, sin su familia que crece y se va expandiendo cada vez más. Sin Álvaro Guzmán Gómora, uña, compañero y amigo de mil batallas, sin cuya habilidad musical, a decir de León, no hubiera logrado armar la mayoría de sus rolas. Sin aquellxs que lo acompañaron tocando en más de un escenario en donde el motivo no era él, sino alguna lucha que buscaba en sus letras ser ese grito de rabia, de esperanza. Sin aquellxs compas que han cantado sus canciones, que han asistido a sus tocadas. Algunxs de quienes se han sumado al caminar de León aparecen ahora en este cancionero para compartir esas memorias. No están todxs porque encontrarlos es ya una tarea casi imposible. En estas páginas convergen muchas miradas profundas, es decir, desde el corazón, haciendo ver que sus rolas son tan actuales como las heridas que encierra nuestro mundo en este pinche siglo XXI.
Sí, somos un chingo que nos hemos aventurado a construir este proyecto. Nació como idea un septiembre del 2022 después de un concierto de León y lxs Prófugxs del Manikomio en el Centro Educativo Cultural de Organización Social A. C. (CECOS) en Ciudad Neza, pero fue hasta noviembre del 2023 que comenzó a tomar rumbo y camino. En un principio, quienes hacemos parte de Lengua de Gato Ediciones teníamos el único propósito de compilar las rolas para publicarlas en formato impreso al estilo de los viejos cancioneros Picot. Después, algunos compas músicos pusieron sobre la mesa la necesidad de escribir la música y fue Santiago Chávez Novaro quien se rifó con esta excelente tarea. Como si todo esto no fuera suficiente, pensábamos que algo hacía falta. Como dijimos arriba, las rolas de León no existen sin su gente. Fue así que comenzó la inacabada tarea de contactar e invitar a todxs lxs que pudimos para la escritura de un texto a varias manos. No teníamos idea de la cantidad de gente a la que León conoce y las raíces que cada unx de ellxs despliega a su alrededor. A lo largo de meses marcados por la distancia entre diferentes territorios, videollamadas, correos, mensajes de Whatsapp, tiempos asíncronos, charlas llenas de anécdotas, siempre con la misma emoción, la misma alegría de ver caminar este proyecto, así se fue tejiendo, en colectivo. Sin embargo, aún con todo eso no nos fue posible encontrarles a todxs. Nos disculpamos porque sabemos que les hubiera gustado estar aquí, pero aún así están.
Este cancionero busca continuar con la idea de León: rolar las rolas, que sigan corriendo por otros barrios, otros camiones, otras huelgas, otras asambleas, otras ciudades y otros territorios. Va para aquellxs “compañerxs de agujero que quieren acabar de tirar esto que se está derrumbando”. En este momento donde la creatividad ya es producto de una inteligencia artificial, donde la música también se vuelve bastión de aquellxs que “atoran la historia”, lanzamos este cancionero para tender puentes, para ser pretexto y abrazo, “un abedul” que a luz y sombra nos dé esperanza de la que no espera. Porque en estos tiempos donde se dice que todo avanza tan rápido, hay contextos que no cambian: la explotación, el despojo, la guerra; pero tampoco cambia la rabia, la rebeldía, la organización, la música de los pueblos que resisten y los sueños. Desde esta ciudad y hasta cada rincón que también es un centro cantamos: “La historia se mueve y los que la atoran se van a morir…”