El coleccionista de finales
El protagonista de esta novela pareciera ser un alma errante con una herida indescifrable en el pecho. Sus días, monótonos y grises, son acompañados por sus dos gatos que, de alguna manera, le dan un único sentido a su vida. La razón de su dolor es estar lejos de ella, a quien desde hace muchos años perdió. Cualquier imagen, cosa o conversación le sirve para rememorarla, multiplicando sus sufrimientos. Quizá la más radical de las decisiones sea la única salida que percibe su mente atormentada.
Con una prosa que sumerge al lector en el más cruento desasosiego, Humberto Arcos Velasco plasma con honestidad y a corazón abierto las andanzas del abandono.