Código vado de francos
El destino de Nadia y Leobardo se entrelazó cuando eran niños, ese mismo destino caprichoso los hizo coincidir en la misma universidad y en su vida adulta como compañeros de trabajo realizando lo que más les gustaba. En el transcurso de sus vidas ambos han sentido un cariño mutuo demasiado profundo pero en cada etapa han tomado caminos diferentes a pesar de ese afecto que crece con el paso del tiempo.