Perplejos y descarriados
Esperpento
Perplejos y descarriados
Como todos, este libro puede leerse de muchas maneras: es una colección de cuadros para un museo universal de la infamia, el disparate, la extravagancia, pero puede ser también una introducción al estudio de la sociología. Es una galería de retratos de la gran familia del hombre en sus momentos más desafortunados, los más ridículos y los más espantosos, desconcertantes: hay aquí monstruos, iluminaos, fantoches y héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos del Callejón del Gato. Y hay también mucha gente común y corriente.
Perplejos y descarriados es una colección de estampas, retratos y pequeñas historias traídas un poco de todas partes. Estas viñetas son, a su vez, comentarios críticos de actualidad, breves relatos que aun viniendo de tiempos lejanos, resuenan en el presente.
En la introducción a este ejemplar, su autor nos dice:
“Si se mira bien, todo puede ser asombroso, todo invita a pregun- tar, y todo es revelador. Si se mira bien. Pero es verdad que el asom- bro no es el estado natural, ni siquiera es fácil llegar a asombrarse, la mayoría de las cosas nos parecen perfectamente anodinas, y es lógico: ¿qué hay más obvio, trivial que el trabajo en una oficina, un partido de futbol? ¿Qué puede haber de extraño o nuevo en los modales de mesa, en un libro de propaganda oficial? El mundo está arreglado de modo que no nos sorprenda lo que vemos todos los días, porque de otro modo la vida se volvería imposible”.