¿Ahora no, Ricitos de oro!
Ricitos de Oro quiere jugar, pero no todo el mundo puede hacerlo siempre, por lo que está pequeña explorará la tierra de los cuentos de hada en busca de alguien que pase el tiempo con ella. Incluso si siempre le dicen “no lo hagas, Ricitos de Oro”. Está lírica historia busca enseñar a los niños que la diversión puede estar en cualquier lugar, además de mostrarles a ser empáticos y comprensivos cuando sus padres no pueden jugar con ellos.