Doce relatos hispanoamericanos imprescindibles del siglo XX
El impulso que condujo a la composición de este libro provino de una exigencia editorial: se deseaba publicar un correlato hispanoamericano de la Antología del cuento mexicano de la segunda mitad del siglo XX que apareció en el 2009 (también seleccionada por el maestro Mario Muñoz) como parte de esta misma colección.
¿Podía realizarse hoy? ¿Podía nacer con tal "retraso" respecto de su "hermano" editorial y, sobre todo, respecto de las modas literarias y del entusiasmo crítico/comercial por fenómenos como el boom? Nos pareció que emprender la publicación de un libro semejante tenía ahora mucho sentido, dado el vasto cúmulo de referencias accesibles y dada la mayor distancia con que se planteaba "el problema de la narrativa hispanoamericana del siglo XX".
Con él queremos dejar de lado la noción abstracta de una cultura narradora para enfrentarnos a mundos imaginativos bien definidos, inquietantes y dotados de una intensa e inconfundible personalidad. La forma como un Borges funde al lector y al autor en una nueva modalidad de agente estético, la exploración concienzuda de lo fantástico y sobrenatural en Rubén Darío y Horacio Quiroga, el absurdismo irónico y la perversión descarnada en Felisberto Hernández, la atención cautelosa y emocionada que Onetti le presta al lenguaje y a la forma, los juegos admirables (y ligeramente locuaces) de Cortázar y Augusto Monterroso, la inteligencia preternatural en las maquinaciones literarias de un Carpentier o un Rulfo, el humor sarcástico dede Silvina Ocampo, el feminismo discreto y la mala leche que hay en María Luisa Bombal, la magnificencia pura de la prosa descriptiva de García Márquez, todo esto ha generado cambios de perspectiva mayores en la literatura moderna: ha desvelado ilusiones, ha derribado supuestos y ha desbancado prejuicios muy arraigados. Y, lo más importante, ha permitido la emergencia de valores literarios fértiles y que miran al futuro.