Amaneceres de la angustia
Eduardo Mosches acaricia y ataca con palabras certeras todo tipo de recuerdos, afirma que “La memoria es a veces vengativa”. Al ofrecer sus poemas, nos manda a recuperar fragmentos de la existencia. De vez en cuando da miedo entrar a un anochecer, pero si se alcanzan los amaneceres de la angustia se contagia el temor que implica redescubrir el tiempo en el que pasa todo, es decir, el tiempo de la vida ya vivida. El poeta toca puntos neurálgicos: va del cuerpo mutilado a la pandemia, de la migración al pasado herido, de las llaves a las fronteras, del pesar a “la piel muy habitada”, de las cenizas al mar, de las dos sílabas que conforman la palabra vida a las dos que conforman la palabra muerte.